El cemento se introduce en las vértebras a nivel del cuerpo vertebral de forma percutánea (con incisiones de medio centímetro aproximadamente). En función de la técnica empleada estas técnicas pueden denominarse cifoplastia o vertebroplastia y son técnicas ambulatorias o de ingreso inferior a 24 horas.
Las empleamos principalmente para tratar fracturas estables de origen osteoporótico. En fracturas recientes, para evitar el uso de corsé o en fracturas de tiempo de evolución que generan dolor axial crónico por falta de consolidación.
Estas técnicas también se han mostrado útiles para controlar el dolor en ciertos casos de afectación vertebral por metástasis. Si tenéis interés en alguna de estas cirugías no dudéis en consultarnos.